Mensaje del Secretario General con motivo del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono (16 de septiembre de 2014)

           Hace poco más de un cuarto de siglo, el mundo se unió para invertir el rápido agotamiento de la capa de ozono atmosférico, que protege la Tierra de las radiaciones nocivas del espacio. Hoy en día, la capa de ozono está en vías de poder recuperarse en las próximas décadas.

        El Protocolo de Montreal relativo a las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono se reconoce generalmente como uno de los tratados ambientales de mayor éxito de la historia. Establece controles jurídicamente vinculantes sobre la producción y el consumo nacionales de sustancias que agotan el ozono, y ha logrado la ratificación universal, con 197 partes.

        Los resultados de estudios científicos recientes ponen de manifiesto la importancia del Protocolo de Montreal. Sin el Protocolo y los acuerdos conexos, los niveles atmosféricos de sustancias que agotan la capa de ozono podrían haber aumentado diez veces para 2050. La acción concertada ha evitado millones de casos de cáncer de la piel.

        El Protocolo también ha contribuido de manera significativa a la lucha contra el cambio climático, ya que muchas sustancias que agotan la capa de ozono son poderosos gases de efecto invernadero. El cambio climático afecta a comunidades, economías y ecosistemas de todo el mundo. Es fundamental que actuemos para mitigar la amenaza con el mismo propósito común con el que enfrentamos los peligros del agotamiento de la capa de ozono.

        Inspirémonos en nuestros esfuerzos por preservar la capa de ozono. El Protocolo de Montreal ha demostrado que la acción decidida de la comunidad internacional, incluido el sector privado, puede lograr resultados transformadores en aras del bien común. Aprendamos de ese ejemplo y apliquemos sus lecciones a la urgente tarea de hacer frente al problema del cambio climático.